top of page

La Cinemateca Nacional regresa el tiempo en fotogramas

  • May 29, 2015
  • 4 min read

54c1279d907cc.jpg

Servicio de consulta pública de la Cinemateca Nacional

Fuente: Elcomercio.com

Películas ecuatorianas e internacionales, libros y documentos históricos sobre el cine y la fotografía se pueden encontrar en un lugar donde la memoria fílmica del Ecuador permanece intacta: el Servicio de Consulta Pública de la Cinemateca Nacional, ubicado junto al edificio principal de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, en la Av. 6 de diciembre (acceso 3).

La filmoteca reabrió sus puertas en junio de 2014, tras una remodelación que se realizó para mejorar las instalaciones que estaban disponibles desde 2009. Gracias a esto, ahora se puede tener acceso al archivo de películas que se ha conservado desde hace casi 30 años. El Servicio cuenta con seis pantallas LCD, en las que de forma personalizada, se puede escoger una película, verla en alta definición y con buen sonido; una sala, con capacidad para 21 personas, que se debe reservar con anticipación; y mesas para consultar los libros disponibles.

En este lugar, la experiencia de mirar películas es algo diferente a lo que se acostumbra en las salas de cine. Una de las cosas que varía es que, mientras en otros sitios se proyectan solo los estrenos, aquí se puede buscar en la memoria, desentrañar viejos recuerdos y disfrutar de un momento de entretenimiento, totalmente gratis.

“No pierdas tu memoria, deposítala en la Cinemateca Nacional”

Entrar por las puertas de la filmoteca es como viajar en el tiempo para observar de cerca equipos que significaron un cambio en el rumbo de la producción cinematográfica ecuatoriana. Filmadoras antiguas, rollos inmensos de película, cintas de carrete abierto “portables”, para grabar audio, y proyectores de imágenes, están expuestos en el recibidor. Algunos de ellos están en vitrinas, otros sobre mesas y, unos pocos, adornan las ventanas.

Janio Allauca, encargado de atención al público y digitalización de películas del servicio de consulta, comenta que todas las máquinas en exhibición funcionan. La mayor parte de la colección fue donada por cineastas ecuatorianos como Pocho Álvarez y, otras de las piezas, fueron propiedad de Augusto San Miguel, el primer cineasta ecuatoriano que realizó largometrajes con argumento en el país, por los años 1924.

Afiches de películas, objetos referentes al cine, como claquetas, y frases que hacen referencia a la memoria, adornan la sala principal. Las instalaciones, que anteriormente contaban con tres monitores y una pequeña sala de lectura, ahora tienen seis cubículos con dos butacas, cada uno, equipados con pantallas LCD y audífonos.

Se puede escoger entre, aproximadamente, 2300 títulos de largometrajes, documentales y cortometrajes. Cada usuario puede acceder al catálogo en la computadora y buscar películas por distintas clasificaciones como el nombre del director, el año de estreno, o el nombre de la película.

En la filmoteca también se puede consultar temas relacionados al cine en una base de libros. Además, los cineastas que buscan realizar películas con imágenes de archivo de otros filmes pueden solicitar el contacto de los dueños de los derechos de autor, siempre y cuando esa esa persona está registrada en la Cinemateca.

Más allá de las mesas de consulta y los televisores, una puerta separa el lugar hasta donde puede llegar el público. En las oficinas de digitalización y de almacenamiento de las cintas hay estanterías con cajas apiladas, a los lados de un largo corredor. Allí trabajan Fabián Cadena, encargado del área, Janio Allauca, digitalizador y Hernán Chinchí, preservador fílmico.

Cine: Cuadro por cuadro

“El cine es una cinta de sueños”, dijo alguna vez el actor, guionista y director de cine estadounidense, Orson Welles. Con un trabajo que implica revisar cada fotograma de un rollo de película, se podría decir que, para Hernán Chinchín, las cintas de cine siempre han sido su mayor sueño.

Durante 15 años, Chinchín ha sido el preservador fílmico de la Cinemateca Nacional. En un cuarto que es parte de las oficinas de la filmoteca, se encarga de revisar que las cintas estén en buen estado y las prepara para la digitalización.

Mira a través de una lupa parecida al fondo de una botella de vidrio. Pone atención a los miles de fotogramas que están grabados en las cintas. Las imágenes fueron su mayor curiosidad desde que, cuando era niño, vio por primera vez, imágenes del noticiero alemán UFA y luego las caricaturas de Walt Disney, proyectadas en la pared.

El preservador también es el encargado del cuarto de conservación fílmica de la Cinemateca, en donde reposan los tesoros del archivo en las condiciones adecuadas. Chinchín compara a una película con el proceso de envejecimiento del cuerpo humano. Para él, es primordial que las cintas se conserven en buen estado porque asegura que “no se ha inventado todavía ningún otro formato que se conserve, en buen estado, por tantos años”.

La conservación de la memoria continuará

En el futuro, la Cinemateca espera digitalizar todas las cintas para ponerlas a disposición del público. Para que esto sea posible, el encargado de digitalización de la Cinemateca Nacional, Fabián Cadena, asegura que fue importante un convenio que firmó la Casa de la Cultura Ecuatoriana con el Consejo Nacional de Cinematografía para adquirir un Film Scanner (equipo de escaneo de películas).

Mientras los digitalizadores siguen trabajando, las instalaciones del Servicio de Consulta Pública de la Cinemateca Nacional continuarán funcionando de lunes a viernes de 08h30 a 17h00, para que todas las personas puedan disfrutar de una buena película.

 
 
 

Comments


Featured Posts
Recent Posts
Archive
Search By Tags
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
  • Facebook Social Icon
  • YouTube Social  Icon
  • Twitter Social Icon
  • Pinterest Social Icon
bottom of page